
Te veo siempre al fondo de mi cielo azul.
A veces eres blanca, casi ingenua, casi inofensiva,
Y a veces eres gris, gigantesca y amenazante.
Me gustan los días en los que te quedas lejana,
días en los que no te acercas y no detienes mis planes.
Pero hay días que te acercas demasiado
y me empiezas a llover.
A veces no duras mucho y no me molesta mojarme
Pero a veces te dejo entrar y te conviertes en tormenta
Me mojas la piel, me nublas la vista, y me das frío
Entonces tomo refugio adentro, y veo cómo te apoderas de mi campo y de mi cielo,
cómo me haces sentir más pequeña, más indefensa, más sumisa.
Y pienso; “ojalá algún día te canses de acechar mi campo…”
Pero tal vez tenga que aprender a verte en mi cielo
Tal vez tenga que dejar de temerle a que te acerques demasiado
o tal vez tenga que dejar que el sol te pinte de otro color cuando estás aquí
Después de todo, riegas mis flores, llenas mis lagos, nutres mi sembrado,
y al irte le das entrada a un sol que me acaricia la piel
Tal vez tenga que aceptar que eres parte de mi paisaje
Y entonces me digo; “ojalá algún día pueda bailar bajo la lluvia.”
Paula Tece 06/08/2022