
Lectora que se identifica con palabras ajenas
Lectora que llora, ríe, sufre y disfruta adentrarse en las historias del mundo
Lectora que viaja, a veces a lo largo del globo, a veces a través de la imaginación, y otras veces más viaja dentro de sí misma
Lectora que se cuestiona, que se adapta y que no deja de aprender
Lectora que no conoce el aburrimiento porque tiene siempre a su amante la literatura cerca
Lectora que se reinventa en cada lectura
Lectora que tiene siempre una lista interminable de libros pendientes
Lectora que vive con ojos hambrientos y manos listas
Lectora que es feliz con páginas y más páginas empalabradas
Lectora con la mente abierta y el corazón al aire.
Paula Tece 6/5/2020